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Tiempo curvo en Krems, Claudio Magris

Cinco relatos llenos de sutileza, reflexión y nostalgia.

30 de junio de 2022. Estandarte.com

Qué: Tiempo curvo en Krems Autor: Claudio Magris Editorial: Anagrama Año: 2021 Páginas: 112 Traducción: Pilar González Rodríguez Precio: 17,90 € (papel), 7,49 € (eBook)

Abrir un libro, cualquier libro, de Claudio Magris (Trieste, 1939), recorrer sus páginas, dejarse llevar por la melancolía y compartir sus reflexiones…

Todo eso invita a leer Tiempo curvo en Krems, otra pieza maestra, bien medida en el espacio (dice mucho en pocas páginas), repartida en cinco reveladores relatos cortos, cinco historias, cinco vivencias y cinco fluidas recreaciones de las ideas que han acompañado sus preocupaciones a lo largo de su vida y sus escritos: el tiempo y la atemporalidad, la vejez, Europa –esa Europa diferente, única, rica, decadente por la que viajamos en su espléndido El Danubio–, Trieste, los recuerdos de un continuo movimiento, del fascismo o del temor al antisemitismo.

“¿Envejecer era eso? Le parecía que en realidad era otro quien envejecía, echándose cada vez más años y más cosas, como una percha cada vez más cargada, mientras él, por el contrario, se iba volviendo más ligero, más ágil”.

Esta pregunta revela el hilo conductor de El guardián, la historia de un empresario que al jubilarse da un giro inesperado a su vida y elige –a escondidas– la paz, la frescura y el sosiego. Y mientras camina, siempre en calles encaradas al mar, da vueltas a su pasado, al tiempo, a su recorrido… Se alegra de su decisión.

También en Lecciones de música hay un paseo, un lento recorrido por el pasado (el gueto polaco, el mar, el trabajo); una vuelta a los años de enseñanza, de correcciones, de aliento, a su condición –subordinada– de profesor particular. Pero en ese paseo no hay paz sino un encuentro, una visita incómoda entre profesor y antiguo alumno, hoy cotizado concertista, que le coloca delante de una triste realidad.

Con Tiempo curvo en Krems, nos encontramos ante un relato intenso que, a partir de un encuentro que se llena de pasado, abre el camino a un cúmulo de pensamientos: la relatividad, la simultaneidad, el tiempo y la muerte, la vida, la permanencia, la eternidad.

Un continuo fluir entre la física, la poesía, la teoría, la filosofía, la religión o la relación tiempo-espacio acompaña al protagonista y narrador mientras se deja llevar por la imagen de un sueño, un amor de juventud. Un pasado que le llena de interrogaciones. ¿Qué quiere decir que alguien no esté? “¿Es que Shakespeare ya no es un poeta, sino que solo lo fue y ahora ya no es?” ¿Cuándo es hoy? ¿Cómo se miden los días, las horas, los años? ¿Qué es después? ¿La vida eterna? ¿Qué vida eterna?

Reflexiones en busca de una respuesta, ¿esta, quizás?: “Conocer, vivir la verdad. La vida verdadera, auténtica, impregnada de significado; vivida también en el tiempo, en el tiempo iluminado por un valor que no puede ser destruido por nada ni por nadie, ni alterada por la caída de la arena en la clepsidra, al instante invertida y siempre otra vez llena cuando parecía vacía”. Y sigue caminando y sigue pensando y nos sigue invitando.

En El premio, en solo once páginas y con su enorme sutileza, Magris descubre al lector el transcurrir de una cena y los pensamientos de un viejo poeta, Serra, invitado de honor en la entrega de un premio literario. Cansando, indiferente, se deja mecer sin participar por el murmullo de las palabras, mientras recuerda el tiempo en Moldavia, sus padres, la llegada a Italia, al tiempo que se va acercando a su ahora.

Ya no escribe, le gusta su vida, una vida que transcurre desvaneciéndose de continuo, lo mismo que esa cena, que le ha enfrentado a su realidad presente, a la percepción del cruel paso del tiempo, de las tendencias, que, como se dice al volver a su casa, también pasarán.

El rodaje de una película, el equipo que acarrea, los actores, jóvenes, y un hombre, ya mayor, sentado en piedra contemplando cómo se suceden las escenas, los preparativos, los descansos. Ese es el escenario del último de los relatos Exterior día-Val Rosandra. Un escenario que ese hombre mira por encima de las personas, hacia el paisaje, hacia el pasado, cuando él era el actor, el protagonista.

Un torrente de recuerdos que, en este momento, le hacen sentirse fuera de lugar, que le llevan a unos versos que se mueven entre el verde, árbol de la vida, y el gris, árbol de la ciencia; que le incitan a comparar la chica de entonces con la de ahora. Una imagen y una atmósfera del ayer que el director que quiere recrear con exactitud a pesar de que todo es diferente porque “la Gran Guerra y la caótica posguerra habían trastornado y borrado como el mundo anterior al diluvio”.

Con esta historia Claudio Magris cierra un libro de mil lecturas, publicado en Italia en 2019, editado en 2021 por Anagrama y traducido por Pilar González Rodríguez. Un trabajo de búsqueda que mueve a revivir sus vivencias y las nuestras, a dar vueltas al tiempo, a rememorar junto a sus personajes, la historia de una parte de Europa, a sentir el dolor de la guerra y el fascismo, y a participar en la tristeza del exilio y la alegría de encontrar un lugar para seguir adelante.

Cinco relatos que mantienen vivo lo que el autor muestra en narrativas El Danubio, Otro mar Microcosmos– o en ensayos –Utopía y desencanto, El infinito viajar, La historia no ha terminado El secreto y no–. Entre sus premios recordaremos el Premio Erasmus, el Príncipe de Asturias de las Letras, el de La Paz de los Libreros Alemanes y el FIL de Guadalajara.

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