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Se equivocó la paloma, de Rafael Alberti

La bella y confusa composición de Rafael Alberti.

23 de junio de 2022. Estandarte.com

Qué: Se equivocó la paloma Autor: Rafael Alberti Año: 1941 (primera publicación)

Se equivocó la Paloma, de Rafael AlbertiSe equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío;
que el calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era su blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú en la cumbre de una rama).

En 1939, ante la inminente derrota del gobierno republicano, Rafael Alberti (El Puerto de Santa María, Cádiz, 1902-1999) se exilia junto a su compañera, la también escritora María Teresa León (Logroño, 1903-Madrid, 1988). Su primera parada fue Francia. En París la pareja vivió en casa de Pablo Neruda y Delia del Carril junto al Sena y allí el poeta gaditano escribió la bella poesía Se equivocó la paloma. Años después en La arboleda perdida comentó la extraña génesis de esta creación: “Cuando llegué a París mi estado espiritual era negro, desesperado [...], apoderándose de nosotros, los recién exiliados españoles, el túnel de la más tremenda incertidumbre. [...] una de aquellas noches, de las más solitarias, poseído de no sé qué extraños impulsos, comencé a escribir una canción, cuyo comienzo era ‘Se equivocó la paloma. /Se equivocaba. /Por ir al norte fue al sur...’ Cuando llegué al final me quedé sorprendido: ‘Ella se durmió en la orilla. /Tú en la cumbre de una rama.’ No comprendía yo cómo en aquel sumergido estado de angustia en que me hallaba me había podido salir una canción como aquélla. La leí, la releí, no hallándole ni el más remoto rastro del estado que me invadía […] Abriéndose vuelo entre los cielos y campos de muerte que arrastraba conmigo, aquella paloma había llegado hasta mis manos, traspasándola con aire de escritura a una hoja blanca de papel que tenía sobre la mesa.”

El poeta incluyó estos versos en Entre el clavel y la espada, publicado ya en Buenos Aires en 1941, en su sección tercera –Metamorfosis del clavel– que venía cargada de esperanza, tras la soledad que invadía las dos primeras partes del volumen. “A los meses de provisionalidad e incertidumbre del comienzo del exilio del autor –señala la presentación de Alianza Editorial, que tiene en su catálogo este libro–  corresponde la gestación de esta obra, escrita bajo el doble signo de la flor y la muerte, del ‘seco olor a sangre pisoteada’ y el ‘aroma a jardines, a amanecer diario, a vida fresca, inexpugnable’ del amor y el compromiso ineludible.”

De complejo simbolismo, la confusión domina el poema de la paloma. Esos juegos de contrarios que se repiten una y otra vez reflejan las muchas formas de interpretar el mundo, no todas certeras. Las antítesis relacionan los planos imaginario y real, y su lectura puede ser política, amorosa, sentimental… Sin embargo, su léxico es sencillo: predominan los sustantivos concretos y cotidianos, faltan adjetivos y hay poco verbo, dos de ellos se repiten una y otra vez (equivocar, creer) y se intuyen, escondidos tras elipsis, otras tantas.

El mismo año de la publicación, 1941, el argentino Carlos Guastavino musicalizó el poema, que también han cantado Mercedes Sosa, Ana Belén, Joan Manuel Serrat… Su estructura métrica facilita ese traspaso. Alberti escogió para su composición el cosante: una “canción gallegoportuguesa y castellana formada por pareados. Cada uno de estos recoge parte del sentido del anterior y añade algún nuevo concepto. Figura también un breve estribillo que se repite después de cada párrafo”, según versa en el Diccionario Akal de términos literarios que pone precisamente Se equivocó la paloma como ejemplo de que los poetas de la Generación del 27 recuperaron esas canciones paralelísticas utilizadas hasta el siglo XVI.

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