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A fuego lento, de Paula Hawkins

Un nuevo thriller psicológico de la autora de La chica del tren.

08 de mayo de 2022. Estandarte.com

Qué: A fuego lento Autora: Paula Hawkins Editorial: Planeta Año: 2021 Páginas: 480 Traductor: Aleix Montoto Llagostera Precio: 20,90 € (papel); 9,99 € (eBook)

A fuego lento es un thriller psicológico de los señalados como domestic noir. Esta obra de suspense, con giros inesperados y saltos narrativos, es la última novela de la escritora británica Paula Hawkins (Zimbabue, 1972). La autora de La chica del tren y Escrito en el agua, continúa si fascinante tarea de rastrear la mente humana e indagar en por qué alguien puede llegar a tomar decisiones extremas, tan extremas como cometer un asesinato.

La novela –que, como las anteriores, publica en español la editorial Planeta (con la traducción de Aleix Montoto Llagostera)– comienza indagando en su título: «La expresión inglesa slow fire («fuego lento») se refiere al proceso por el cual el papel de los libros se vuelve quebradizo con el tiempo a causa de la acidificación.

El ácido procede del papel mismo, que contiene las semillas de su propia destrucción en las fibras que lo forman. Los personajes que estás a punto de conocer albergan algo en su interior que los consume (la necesidad de venganza, de amor, de pasar página), algo que ha estado ardiendo en sus entrañas durante años y años. ¿No nos pasa a todos?».

Sugerente comienzo para una trama que abraza otra –la novela que escribe uno de sus protagonistas–, y que parte de una idea clara por parte de Hawkins: «Lo que quería mostrar en esta novela es que ninguna tragedia ocurre de forma aislada. […] Me interesa mostrar cómo llegamos a convertirnos en las personas que somos, cómo elegimos a qué aferrarnos para curar nuestras heridas». Los traumas del pasado, la memoria, los secretos y los prejuicios sociales, sobre todo hacia las mujeres, son los ejes temáticos de A fuego lento. 

Como relató la autora en la presentación a la prensa de la novela, sus obras parten de la construcción de los personajes. En este caso, el origen lo marca Laura, inspirada en una mujer real de la que le habló un amigo. El personaje del libro es una joven de 25 años con una vida muy desestructurada que fue atropellada por un coche cuando apenas tenía 10. Estuvo en coma, sufrió fracturas múltiples y tuvo que enfrentarse a años de operaciones. Pasó de ser una niña alegre e inteligente a una persona asustadiza e inestable.

Laura es la principal sospechosa del asesinato de Daniel, pero no la única: también están Carla Miriam, otras dos mujeres que, como ella, viven con resentimiento y, según apunta la reseña de Planeta, esperan consciente o inconscientemente el momento de reparar el daño que se les ha hecho.

El cuerpo de Daniel es hallado en una de las barcazas de Regent’s Canal. Esa es la zona de Londres en la que vive Hawkins y por la que pasea a menudo. Mientras lo hace, muchas veces se plantea qué sitios serían buenos para deshacerse de un cadáver. Las barcazas abandonadas podrían ser un escenario ideal. Tomó esa localización y a esa chica marcada por un accidente y se puso manos a la obra con A fuego lento.

Hawkins se sienta a escribir sabiendo quién ha hecho qué y por qué, pero no planifica de antemano cada detalle de la novela. Le gusta ir descubriendo y sorprendiéndose ella misma. Reconoce que A fuego lento es la novela con la que más se ha divertido de las tres que ha firmado con su nombre (antes de presentar La chica del tren, escribió y publicó con seudónimo cuatro novelas románticas) y muestra debilidad por los personajes que conforman esta obra.

No se identifica por completo con ninguno de ellos, pero sí reconoce rasgos propios en varios. Irene, por ejemplo, la anciana a la que Laura hace la compra, es tan lectora como Hawkins y comparten referentes literarios.

Tras el éxito apabullante de La chica del tren, Hawkins siente el peso –maravilloso, como lo describió en la presentación– de tanta gente pendiente de su trabajo. Pero, asegura, es capaz de aislarse, compartimentar y diferenciar bien los momentos de escribir y de publicar. Ese éxito se traduce en más de 27 millones de ejemplares vendidos de sus libros en más de 50 países y en la adaptación al cine de esa primera novela en 2016, un año después de su publicación.

Mientras crea, no piensa en la traducción al lenguaje audiovisual, pero reconoce que le encantaría que A fuego lento también diera el paso que en su día dio La chica del tren, esta vez quizás en formato serie.

De aquella adaptación, dirigida por Tate Taylor y con Emily Blunt como protagonista, Hawkins aplaude la interpretación de las actrices y que la película mantuviera la oscuridad en el corazón, pero comprende la decepción de muchos lectores por el cambio de la ambientación de Londres a Nueva York.

A fuego lento también se desarrolla en Londres, una ciudad que, según Hawkins, es una buena fuente de inspiración de thrillers por esa historia oscura que encierra. A pesar de la oscuridad propia del género, Hawkins señala esta última novela como la más luminosa y con más sentido del humor de las suyas, pero por encima de todo, destaca de ella el trabajo psicológico.

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