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La sinestesia: cuando los sentidos se entrecruzan en el lenguaje y la literatura

De figura retórica a fenómeno neurológico, un recorrido por el significado, el uso y los matices de la palabra 'sinestesia' en el español culto y literario.

10 de diciembre de 2025. Alonso W. Wright

Qué: Etimología, origen y usos del término 'sinestesia'.

La palabra 'sinestesia' evoca un fenómeno tan común como complejo: la asociación sensorial cruzada. Decimos que una voz es “áspera”, un perfume es “dulce” o un color es “estridente”. Pero ¿es posible oír una textura? ¿O saborear una imagen?

En el mundo del lenguaje, y especialmente en la literatura, la respuesta es sí. Lo que parece una confusión de sentidos es, en realidad, una de las herramientas más sutiles y evocadoras de la expresión poética y creativa.

 

Etimología y origen del término 'sinestesia'

La palabra sinestesia proviene del griego sýn (σύν), que significa “junto”, y aísthesis (αἴσθησις), “sensación”. Es decir, “sensaciones unidas”. El término comenzó a emplearse en el ámbito médico y psicológico en el siglo XIX, para describir casos en los que una persona percibía estímulos de un sentido a través de otro: por ejemplo, ver colores al escuchar música (lo que hoy se conoce como sinestesia neurológica).

Desde allí, el vocablo pasó también al terreno de la retórica y la estilística, donde su significado se ha ampliado y matizado.

 

Definición de sinestesia según los diccionarios

Según el Diccionario de la lengua española, la sinestesia es una “figura retórica que consiste en atribuir una sensación a un sentido que no le corresponde.” Ejemplo: “verde chillón” o “un silencio cálido”.

El Diccionario de términos filológicos de Fernando Lázaro Carreter añade que se trata de “una combinación sensorial anómala en la que se traspasan las cualidades perceptivas de un sentido a otro, con finalidad estilística.”

La sinestesia, por tanto, puede ser un fenómeno retórico, una característica neurológica o una estrategia estética. En todos los casos, se trata de una experiencia sensorial compleja, donde los límites entre percepción y lenguaje se diluyen.

No existen sinónimos exactos de sinestesia en su acepción retórica, pero pueden usarse expresiones aproximadas en contextos literarios: imagen sensorial cruzada, figura sensorial, metáfora sensorial. Por otro lado, en cuanto a antónimos, tampoco hay uno directo. Podríamos considerar como antónimo estilístico expresiones como descripción literal, lenguaje denotativo, percepción unimodal (cuando solo se emplea un sentido), etc.

 

Usos del término y ejemplos en la lengua y la literatura

En el lenguaje cotidiano

La sinestesia está presente en muchas expresiones comunes. Algunos ejemplos:

  • “Un color chillón” – se asocia el sonido (chillido) con un color.

  • “Una melodía dulce” – el gusto se proyecta sobre el oído.

  • “Un silencio áspero” – la textura se aplica al sonido.

  • “Una voz cálida” – la temperatura se proyecta sobre un sonido.

Estos usos suelen pasar desapercibidos, porque la sinestesia forma parte del modo en que nuestra mente traduce las sensaciones en lenguaje.

 

En la literatura

La sinestesia ha sido ampliamente utilizada por poetas y escritores para enriquecer las imágenes sensoriales. Como ejemplo, podemos citar a Arthur Rimbaud (poeta francés precursor del simbolismo). En su poema Voyelles (“Vocales”), atribuye colores a letras: “A negra, E blanca, I roja, U verde, O azul”.

La sinestesia permite a los escritores evocar sensaciones más profundas, abstractas y complejas, fusionando los sentidos para construir atmósferas densas y subjetivas.

 

Sinestesia neurológica: ¿realidad sensorial?

Además del uso lingüístico, la sinestesia es también un fenómeno neuropsicológico. Algunas personas sinestésicas experimentan estímulos “mezclados” de manera involuntaria y constante: pueden ver números en colores, asociar sonidos con formas o sentir sabores al pronunciar ciertas palabras.

Este tipo de sinestesia es congénita y consistente, y no tiene relación directa con el uso literario, aunque muchos creadores sinestésicos (como Kandinsky, Nabokov o Liszt) han incorporado esta percepción especial a su arte.

 

Por qué importa la sinestesia en el lenguaje

La sinestesia nos recuerda que el lenguaje no solo transmite información: crea experiencias. Al romper las fronteras sensoriales, las palabras abren caminos emocionales y subjetivos que permiten al lector o al oyente experimentar el mundo de otra forma.

En tiempos de hiperrealismo y literalidad, la sinestesia sigue siendo una vía poética para el asombro, una pequeña rebelión sensorial que enriquece nuestra forma de nombrar la realidad.

 

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