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Latinismos: ejemplos y errores comunes

Cómo evitar errores muy comunes en el uso de latinismos.

29 de mayo de 2020. Estandarte.com

Qué: la ortografía de los latinismos

“Vinieron de motu propio” es una de esas expresiones con sabor latino que oímos con frecuencia. Quien lo dice queda tan feliz sin saber que no se dice de motu propio sino motu proprio: la preposición de no tiene cabida y hay que meter una erre entre las dos pes. Como este ejemplo hay otros muchos que dañan los oídos o la vista y que piden mayor cuidado en el uso de los latinismos para no empañar la riqueza de nuestra lengua. Antes que hacerlo mal, ¿no es mejor tirar de lo seguro y decirlo en español?: vinieron voluntariamente o por iniciativa propia.

¿Qué son y a qué llamamos latinismo? En su segunda acepción, la RAE define esta palabra como un préstamo procedente del latín, y en nuestro libro de cabecera gramatical, la Ortografía de la lengua española, leemos que “Todas las voces tomadas del latín en un momento histórico posterior a los orígenes del español pueden denominarse de forma genérica latinismos, nombre análogo al que reciben los demás préstamos según su lengua de procedencia (arabismo, galicismos, helenismos, italianismos, anglicismos, etc.)”. Un préstamo que al venir de una lengua cercana (recordamos que el español es una evolución del latín que trajeron los romanos imponiéndose a las demás lenguas aquí existentes) se ha adaptado con facilidad a nuestro sistema ortográfico y morfológico.

Pero no todos son iguales. En un lado tenemos los que se denominan latinismos crudos, esto es, palabras o frases que se usan sabiendo que son voces latinas y se hace, como especifica la Ortografía, “(…) unas veces por prurito culto y otras, las más, por resultar más expresivo, informativo o evocador denominar con la palabra latina correspondiente realidades directamente vinculadas o pertenecientes al mundo latino, sea clásico o medieval. (…)”. En todos esos casos, bueno es recordarlo, no solo deben estar acordes con lo que se quiere decir, sino que tienen que escribirse según la grafía original, sin tildes, que no existen en el idioma latino (habeas corpus y no hábeas corpus), y resaltando su carácter foráneo haciendo uso de la cursiva o las comillas (estamos in situ).

En el otro lado están los latinismos adaptados: son todos esos que se han ido incorporando a nuestra lengua, que reflejan una realidad propia y no la latina y que al ser asimiladas al español se escriben en redonda y se rigen por nuestras reglas gramaticales. La adaptación ha sido fácil. En algunos casos –así los vamos repasando en el libro de ortografía– bastaba con añadir una tilde (album, álbum; requiem, réquiem); otras veces (lapsus, lapsus; herpes, herpes) quedaban exactamente igual por las mismas reglas gramaticales de acentuación que en el caso anterior –en ambos casos se trata de palabras llanas–; también suprimen consonantes dobles que no tienen cabida en nuestro idioma (accessit, accésit); sustituyen la y por la i (clepsydra, clepsidra); cambian qu por cu (quorum, cuórum) para representar el fonema ku; añaden una e ante la ese líquida latina (squalus, escualo). “En otras ocasiones –informa la Ortografía–, ha sido la pronunciación la que se ha adecuado a la grafía latina originaria según los patrones de nuestra lengua, como en quid (‘esencia o punto clave’, normalmente para la locución el quid de la cuestión), quídam (‘cualquiera’, hoy raro) o réquiem  que se pronuncian respectivamente en español [kíd], [kídam],[rékien], sin otorgar ningún valor fónico a la u que si la tiene en la pronunciación latina: [kuíd], [kuídam] y[rrekiém].”

No está de más recordar que las frases y dichos latinos piden cursiva o comillas, aunque no se cite al autor, y que, en cambio, las citas extensas de un autor latino incluidas en un texto español aparecerán entre comillas y en redonda como cualquier otra cita.

Recogemos aquí, apoyándonos en el buscador urgente de dudas de Fundéu BBVA, las correspondencias correctas de algunos de los errores más comunes cuando de latinismos se trata:

1. corpore insepulto, no de corpore insepulto. Significa ‘con el cuerpo sin sepultar/de cuerpo presente’;

2. grosso modo, no a grosso modo. Significa ‘aproximadamente o a grandes rasgos’;

3. ipso facto, no de ipso facto. Significa ‘en el acto, inmediatamente’;

4. modus operandi, no modus operandis. Significa ‘modo de obrar’;

5. modus vivendi, no modus vivendis. Significa ‘modo de vivir’;

6. motu proprio, no de motu propio. Significa ‘por propia iniciativa’;

7. mutatis mutandis, no mutatis mutantis/mutatis mutandi. Significa ‘cambiando lo que se deba cambiar’;

8. peccata minuta, no pecata minuta. Literalmente, ‘pecados veniales’; indica una culpa o error menores;

9. per se, no per sé, perse ni persé. Significa ‘por sí’ o ‘por sí mismo’;

10. pro tempore, no pro témpore ni protémpore. Significa ‘temporal o transitoriamente’;

11. sub iudice o sub judcie, no subiudice / subjudice o subiúdice / subjúdice. Significa ‘pendiente de juicio’;

12. vox populi, no voz populi. Significa ‘voz pública/del pueblo’;

13. inter vivos, no intervivos ni ínter vivos. Significa ‘entre los vivos’;

14. mortis causa, no mortiscausa. Significa ‘por causa de muerte’;

15. in memoriam,no in memorian ni in memóriam. Significa ‘en memoria, en recuerdo’;

16. in situ, no “en situ”. Significa ‘en el lugar, en el sitio’;

17. in extremis, no en extremis. Significa ‘en los últimos instantes de la existencia’ o ‘en los últimos instantes de una situación peligrosa o comprometida’. 

18. in crescendo, no en crescendo. Significa ‘con aumento gradual’. También se recomienda destacar en cursiva crescendo como sustantivo con el sentido de ‘aumento progresivo de algo, especialmente de la intensidad del sonido’.

19. urbi et orbi, no urbi et orbe. Significa ‘a la ciudad (de Roma) y al mundo’.

20. a posteriori, no posteriori. Significa ‘con posterioridad a un hecho o circunstancia’.”.

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Los latinismos: ejemplos y errores comunes

Un latinismo es un préstamo procedente del latín. (Lisa Amann / Unsplash)

 

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