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Truman Capote, el escritor amigo de asesinos seriales y enemigo de los Kennedy
El escritor que siempre estuvo solo, siempre estuvo aparte.
11 de noviembre de 2025. Iván de la Torre
Qué: Biografía de Truman Capote.
Truman Persons nació en Nueva Orleans, el 30 de septiembre de 1924. Su padre era un vendedor ambulante que, en más de una ocasión, iría preso por fraude; su madre, una reina de belleza de solo 16 años. Ante el desinterés de sus progenitores por estar con él, el niño pasó gran parte de su infancia en Alabama, en casa de cuatro tíos solterones, tres mujeres y un hombre, que se ocuparían de criarlo.
Años después, recordaría: «Empecé a escribir cuando tenia 8 años: de improviso, sin inspirarme en ejemplo alguno. No conocía a nadie que escribiese y a poca gente que leyese. Pero el caso era que solo me interesaban cuatro cosas: leer libros, ir al cine, bailar claqué y hacer dibujos. Entonces, un día, comencé a escribir, sin saber que me habia encadenado de por vida a un noble, pero implacable amo».
Capote remarcaría que, durante esos años, adquirió parte de las herramientas literarias que usaría en el futuro, cuando ayudaría a lanzar “el nuevo periodismo” y le daría forma a “la novela basada en hechos reales”: «Los escritos mas interesantes que realicé en aquella época consistieron en sencillas observaciones cotidianas que anotaba en mi diario. Extensas transcripciones al pie de la letra de conversaciones que acertaba a oír con disimulo. Habladurías del barrio. Una suerte de reportaje, un estilo de ver y oír que mas tarde ejercitaría verdadera influencia en mi, aunque entonces no fuera consciente de ello...».
Éxito y polémica alrededor de Truman Capote
A los 18 años, Truman cambió su apellido por Capote (en homenaje al nuevo esposo de su madre, un exitoso empresario cubano) y comenzó a publicar relatos en las revistas más importantes de Nueva York, mostrando una amplia gama de registros que iban desde el humor irreverente de Niños en su cumpleaños y Mi versión del asunto, hasta el terror de Cierra la última puerta, El halcón sin cabeza, Un árbol de la noche y, especialmente, Miriam, sobre una misteriosa niña que acosa a una solitaria anciana.
En 1948, aparece Otras voces, otros ámbitos, su primera novela, donde rescata parte de su infancia en una historia que narra el paso del protagonista de la niñez a la adolescencia.
La obra fue un gran éxito, pero varios críticos denunciaron que la repercusión del libro se debió a una imagen en la contratapa del libro que mostraba al autor posando de manera muy provocativa. Esto enfureció a Capote: «Mucha gente atribuyó el éxito comercial de la novela a aquella fotografía. Otros la despacharon como un acierto casual: 'Es sorprendente que un alguien tan joven pueda escribir tan bien' ¿Sorprendente? ¡Solo habia estado escribiendo día tras día durante catorce años!».
Durante la siguiente década, Truman produciría una gran cantidad de obras, incluyendo ensayos y artículos periodísticos (Color local, Observaciones) comedias (El harpa de hierba) y guiones para el cine (Beat the Devil, protagonizada por Humphrey Bogart, Jennifer Jones y Gina Lollobrigida), pero su trabajo más importante fue Se oyen las musas, donde retrataba el viaje de una compañía teatral norteamericana a Rusia para montar la obra Porgy and Bess: «Desde el punto de mi destino creativo, la obra más interesante que produje durante toda esa segunda fase apareció primero en la revista The New Yorker, en una serie de artículos y a continuación, en un libro titulado Se oyen las musas. Trataba del primer intercambio cultural entre URSS y los EEUU. Concebí toda la aventura como una breve novela real cómica: la primera».
Este segundo ciclo de formación terminaría en 1958 con Desayuno en Tiffany', una novela corta que cuenta la historia de Holly Golightly, una alocada y carismática joven que se reinventa a sí misma con la intención de encontrar a un hombre rico y atractivo que la mantenga por el resto de su vida.
El periodismo es la respuesta
Capote pensaba que la literatura debía renovarse y consideró que el camino adecuado para hacerlo era escribir “novelas reales”, libros que contaran hechos cotidianos, pero usando todos los recursos de la mejor ficción.
Se oyen las musas fue su primer intento de escribir una “novela real”, pero se dio cuenta que necesitaba un tema más impactante para convencer al público y a los críticos de la validez de su teoría. Encontró la historia que buscaba en 1959, cuando leyó en el diario que la familia Clutter (un rico agricultor, su esposa y sus dos hijos adolescentes) habían sido atados y asesinados a balazos en Holcomb, un pequeño pueblo de Kansas, por personas desconocidas, sin ningún motivo aparente.
Capote pasó seis años investigando el hecho y, cuando arrestaron a los culpables, dos ex convictos llamados Perry Smith y Richard Hickock, se hizo amigo de ellos para poder obtener su relato sobre cómo habían ocurrido realmente los hechos.
El texto empieza retratando a Herbert Clutter, un hombre que parece tenerlo todo (dinero, poder, influencia y el respeto de sus vecinos), sin saber que, en pocas horas, será asesinado con toda su familia: «El amo de la granja de River Valley, Herbert William Clutter, tenía cuarenta y ocho años y, como resultado de un reciente examen médico para su póliza de seguros, sabía que estaba en excelentes condiciones físicas. Aunque llevaba gafas sin montura y era de estatura mediana -algo menos de un metro setenta y cinco- el señor Clutter tenía un aspecto muy masculino. Sus hombros eran anchos, sus cabellos conservaban el color oscuro, su cara, de mandíbula cuadrada, había guardado un color juvenil y sus dientes, blancos y tan fuertes como para partir nueces, estaban intactos. Pesaba setenta y seis kilos... lo mismo que el día en que se había licenciado en la Universidad Estatal de Kansas terminando sus estudios de agricultura. No era tan rico como el hombre más rico de Holcomb... el señor Taylor Jones, propietario de la finca vecina. Pero era el ciudadano más conocido de la comunidad, prominente allí y en Garden City, capital del condado, donde había encabezado el comité para construir la nueva iglesia metodista, un edificio que había costado ochocientos mil dólares. En ese momento era presidente de la Confederación de Organizaciones Granjeras de Kansas y su nombre se citaba con respeto entre los labradores del Medio Oeste, así como en ciertos despachos de Washington, donde había sido miembro del Comité de Créditos Agrícolas durante la administración de Eisenhower…».
El libro, publicado en 1966 como A sangre fría, fue un inmenso éxito de público y crítica, convirtiendo a Capote en una celebridad internacional.
Mis amigos son unos atorrantes
Tras la repercusión de su “novela real”, Truman afirmó que estaba trabajando en un nuevo libro, una novela llamada Plegarias atendidas, donde retrataría a los ricos y famosos con los que se había codeado durante las últimas dos décadas: «Un análisis del pequeño universo de la sociedad acaudalada entre aristocrático y mundano en Europa y de la cosa este de los Estados Unidos. Y, sin embargo, Plegarias Atendidas, no está pensada como un roman a clef (novela en clave) ordinario, una narración donde la realidad se disfraza de novela. Mi propósito es el contrario: eliminar disfraces, no fabricarlos, será una variante de la novela real».
Antes de terminar el libro, Capote cometió el error fatal de aceptar que la revista Esquire publicará los cuatro episodios que ya había terminado: Mojave, La Côte Basque, Monstruos Perfectos y Kate McCloud.
Mojave no generó grandes repercusiones, pero La Côte Basque le valió el repudió de gran parte de sus amigos, quienes sintieron que los había traicionado, al revelar sus historias más íntimas al gran público, dejándolos completamente expuestos.
En medio del escándalo, Capote intentó defenderse diciendo: «Publiqué cuatro capítulos de ese libro en la revista Esquire. Provocaron la ira de ciertos círculos, donde pensaron que yo estaba traicionando confianzas. No tengo intención de discutirlo, ese tema se refiere a la política social, y no al mérito artístico. Tan solo diré que lo único que un escritor debe trabajar es la documentación que ha recogido como resultado de su propio esfuerzo y observación, y no puede negársele el derecho a emplearla, se puede condenar, pero no negar».
La realidad es que el libro era extremadamente brutal y contaba, sin ninguna clase de filtros, historias aterradoras sobre la impunidad con la que se movían los ricos y famosos, acusando, por ejemplo, a Joe Kennedy, padre de John y Robert, de violar a las amigas de sus hijas adolescentes: «El viejo degenerado se coló en mi habitación. Eran alrededor de las seis de la mañana, la hora ideal si quieres coger a alguien totalmente fuera de combate, totalmente por sorpresa, y cuando me desperté ya estaba liado en las sabanas con una mano en mi boca y la otra por todas partes. El muy descarado, hay que tener cojones, en su mismísima casa y con toda la familia durmiendo a nuestro alrededor. Pero todos esos Kennedy son iguales. Son como perros, tienen que mear en todas las bocas de incendio».
El repudio de sus antiguos amigos y la marginación del mundo social que hasta entonces frecuentaba, tuvieron un efecto brutal en Capote, que nunca pudo terminar la novela prometida: Plegarias atendidas apareció en 1987, tres años después de su muerte, como una obra inacabada compuesta por Monstruos perfectos, La Côte Basque y Kate McCloud (Mojave aparecería como relato independiente en Música para camaleones).
Su editor dio detalles del drama que atravesaba el escritor: «Después de 1976, la relación entre Truman y yo se fue deteriorando lentamente. Durante los últimos años parece que trataba de engañarnos acerca de su trabajo, no solo a mí y a sus más íntimos amigos, sino a todo el público en general. Dos veces al menos anunció a sus entrevistadores que acababa de finalizar Plegarias atendidas, que lo había entregado a Random House y que aparecería publicado al cabo de 6 meses. Después nuestro departamento de publicidad y yo mismo nos veíamos abrumados por infinidad de llamadas a las que solo podríamos responder diciendo que no habíamos visto el manuscrito. Un último factor en la erosión de nuestra relación fue la dependencia creciente de Capote del alcohol y los fármacos desde 1977. Repetidas veces, almorzando, durante los últimos seis años de su vida, a menudo de un modo incoherente a causa de los fármacos y el alcohol, o ambas cosas a la vez, hablaba conmigo de los cuatros capítulos restantes con todo detalle, hasta el punto de llegar a citar fragmentos de diálogos que eran siempre idénticos, incluso cuando los recitaba con un intervalo de meses o años. El ciclo era siempre el mismo: cuando le pedía que me enseñara el capítulo en cuestión, me prometía enviármelo al día siguiente. Al final de ese día le llamaba, y Capote decía que se lo estaban mecanografiando y que me lo enviaría el lunes. El lunes por la tarde su teléfono no respondía y él desaparecía durante una semana o más”.
Autoflagelándose
Música para camaleones (1980), el último libro publicado por Capote, es una muestra de las diferentes facetas de su talento: incluye reportajes (Y luego sucedió todo), cuentos (Mojave, Una luz en la ventana, El señor Jones), una impactante novela real (Ataúdes tallados a mano) y un conmovedor retrato de su amiga Marilyn Monroe (Una adorable criatura).
En el prólogo, el escritor habló de su método de trabajo: «De un modo estricto y sobrio, reconstruí conversaciones triviales con personas corrientes. Tras escribir centenares de paginas sobre esas cosas tan simples, terminé por desarrollar un estilo. Habia encontrado una estructura dentro de la cual podría integrar todo lo que sabia acerca de escribir. El resultado es el presente volumen: Música para camaleones. Entretanto, aquí estoy en mi oscura demencia, absolutamente solo con mi baraja de naipes y, desde luego, con el látigo que Dios me dio».
Capote murió en Los Ángeles, el 25 de agosto de 1984, a los 59 años. Poco antes de su fallecimiento había escrito una frase polémica, que mostraba la crisis personal y artística que atravesaba: “Soy alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual, soy un genio”.
Comentarios en estandarte- 3
1 | Luz María Mikanos
05-04-2025 - 22:59:10 h
Una obra que logra elvraro equilibrio entre lo real y la ficción! Excelente reseña! Gracias Se la Torre y Estandarte!
2 | Luz María Mikanos
06-04-2025 - 02:02:57 h
Qué buen tema! Gracias por incluirlo!
3 | Ivan
06-04-2025 - 23:19:34 h
Muchas gracias por tus comentarios, querida Luz!