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Thomas Disch: el escritor que conquistó Hollywood y deslumbró a Stephen King

Entre la ficción especulativa, sofisticada e hiperintelectual y el plot de la literatura de masas.

08 de enero de 2026. Iván de la Torre

Qué: La biografía de Thomas Disch

Thomas M. Disch (1940-2008) trabajó en una agencia de publicidad y en un banco antes de convertirse en escritor profesional con la publicación del cuento The double-timer (1962), pero su gran reconocimiento le llegó con Los genocidas (1965), su primera novela, donde la Tierra es convertida en un inmenso campo de cultivo por unos misteriosos extraterrestres que eliminan a los seres humanos como si fueran alimañas.

Este trabajo, crudo y sin concesiones, con un final desolador que enojó a muchísimos lectores, le permitió convertirse en uno de los grandes referentes de la nueva ola, el movimiento encabezado por Michael Moorcock, J. G. Ballard y Harlan Ellison que renovaría la ciencia ficción en los años sesenta, al tratar, sin censura, temas como el sexo, la religión y la discriminación racial.

En 1967, Disch publicó Campo de concentración, su novela más famosa, sobre un grupo de prisioneros a los que le inyectan una nueva droga que aumenta exponencialmente su inteligencia, pero en pocos meses les provoca la muerte; la obra se convirtió, de inmediato, en un clásico de la ciencia ficción y tuvo un fuerte impacto en un joven guionista llamado Alan Moore, que años después usaría una idea similar en su comic V de Vendetta.

Gracias al éxito de su trabajo, el escritor comenzó a viajar por todo el mundo, residiendo en sitios como Turquía, Italia y México, experiencias que aparecen reflejadas en sus dos mejores cuentos cortos de la época: Casablanca (1967), que cuenta la historia de Fred Richmond, un turista norteamericano que descubre lo que significa vivir sin privilegios cuando su país sufre un ataque nuclear y queda varado en el extranjero; y el extraordinario La costa asiática (1970), sobre la misteriosa transmutación de un solitario occidental burgués en un ciudadano turco mediante un extraño proceso de posesión que recuerda al mejor Julio Cortázar.

On wings of song (En alas de la canción), de Thomas M. DischInstalado nuevamente en Norteamérica, Disch publicó dos excelentes novelas: 334 (1972), una colección de cuentos interconectados que muestran un deprimente futuro cercano a través de las torturadas vidas de los habitantes de un inmenso edificio de apartamentos neoyorkino; y En alas de la canción (1979), una distopía que cuenta la historia de Daniel Weinreb, un adolescente rebelde que vive en unos Estados Unidos dominados por fundamentalistas religiosos donde la libertad sexual, el pensamiento independiente y la música están prácticamente prohibidos.

Para sorpresa de sus lectores, tras estos textos que tuvieron un gran impacto en la ciencia ficción, Disch decidió cambiar de género y publicó su tetralogía de terror Minnesota sobrenatural formada por las novelas El ejecutivo (1984), Doctor en medicina (1991), El cura (1994) y The Sub: A Study in Witchcraft (1999).

The businessman (El ejecutivo), de Thomas M. DischStephen King quedó tan fascinado con la saga que no dudó en recomendarla a sus lectores: “Tom escribió estas historias que a veces divierten, a veces inquietan, a veces aterrorizan y otras veces provocan las tres cosas a la vez”.

A continuación, Disch cambió nuevamente de género y publicó El valiente tostadorcito (Cuento para dormir a los pequeños aparatos electrodomésticos), una narración para niños y adolescentes, comprada y llevada al cine por Disney, que tiene un comienzo imperdible: «Había cinco aparatos electrodomésticos en la cabaña. El aspirador, siendo el más viejo y además de un tipo sólido y en el que se podía confiar (era un Hoover), era su jefe, en la medida en que puede decirse que tuvieran uno. Luego había una radio / reloj despertador de plástico blanco (AM tan sólo), una alegre esterilla eléctrica de color amarillo, y una lámpara extensible que procedía de una subasta de un monte de piedad y que debido a ello especulaba, a altas horas de la noche, acerca de si aquello la hacía mejor o peor que los demás electrodomésticos comprados normalmente en una tienda. Finalmente estaba el tostador, un pequeño y brillante Sunbeam. Era el miembro más joven del pequeño clan, y el único que había vivido toda su vida allí en la cabaña, puesto que los otros cuatro habían sido traídos por su amo desde la ciudad hacía años y años y años. Viviendo en una cabaña tan confortable, rodeados por el extraño y hermoso bosque, uno podría pensar que los aparatos electrodomésticos no tendrían ninguna queja ni nada de qué preocuparse. Bien, ese no era el caso. Todos estaban muy desesperados y nerviosos y se sentían desamparados y no sabían qué hacer... porque les habían abandonado».

La crítica Anna Quindlen recomendó, con un pícaro comentario, la obra en el prestigioso The New York Times Book Review: “Cómprelo para sus hijos; léala usted mismo”.

Proteus sails again (Proteus navega de nuevo), de Thomas M. DischDisch volvió a la ciencia ficción con un polémico libro de ensayos llamado Los sueños de los que están hechos nuestras cosas: cómo la ciencia ficción conquistó el mundo, donde se atrevió a criticar a las figuras más importantes del género; y dos atractivas novelas: El viaje de Proteus: un relato de un testigo presencial del fin del mundo (2007) y Proteus navega de nuevo: más aventuras en el fin del mundo (2008).

Poco después de la publicación de su último libro, el escritor se quitó la vida de un balazo, abrumado por una serie de tragedias laborales y personales: su departamento se había incendiado; su pareja, el poeta Charles Naylor, con quien convivía desde hacía tres décadas, acababa de morir; y su casa de Nueva York se había inundado. Su amigo, el novelista Norman Rush, confesó: “Simplemente quedó destrozado por esa secuencia de catástrofes”.

Aunque la crítica seria todavía no parece tomar en serio el inmenso trabajo de Disch, el prestigioso escritor Ricardo Piglia no dudó en alabarlo en un texto imperdible publicado a mediados de los años ochenta: “Tom sintetiza una tendencia de la actual narrativa norteamericana que trabaja en los bordes de la ciencia ficción, combina delirios filosóficos con pesadillas políticas y especula con los mundos posibles. Un imaginario exasperado y fuera del tiempo que elabora sus materiales a partir de los restos de la alta cultura y el cadáver de sus héroes (Nietzsche, Pound, Godel), entreverados con el brillo agónico de las series de TV, las revistas de divulgación científica y los comics, el kitsch tecnocrático, la música rock, el paisaje de la publicidad y la luz de los moteles perdidos en la carretera. Disch se instala en una frontera incierta entre la ficción especulativa, sofisticada e hiperintelectual y el plot de la literatura de masas. Novelas como Campo de concentración o 334, relatos como Costa asiática o Casablanca, se mueven en el espíritu de la ciencia ficción, pero no conservan ninguno de los rasgos externos del género. Disch parece mantener con la ciencia ficción la misma relación que Chandler tenía con la novela policial: le interesan las posibilidades narrativas de esa forma, pero no sus resultados”.

 

Comentarios en estandarte- 3

1 | Luz María Mikanos 29-08-2024 - 17:13:33 h
Encantadora descripción de un grande y su obra, para mí opinión!

2 | Ivan 30-08-2024 - 19:23:23 h
Un gigante, sin lugar a dudas, querida luz!

3 | ricardo 06-10-2025 - 20:53:57 h
en Argentina, los compiladores de la que fue mejor revista de S F, "El Péndulo" ubicaron a Disch en 2 de los 14 números de la mítica revista: el 2 y el 5 , en 1981.