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Nicolás Guillén, la voz del mestizaje y el son de la poesía cubana

Un recorrido por la vida, la evolución literaria y las obras cumbre del Poeta Nacional de Cuba que revolucionó las letras hispánicas.

16 de julio de 2026. Berta Nacimiento Arteaga

Qué: Biografía de Nicolás Guillén.

Nicolás Guillén es, sin duda, una de las voces más rítmicas, auténticas y trascendentales de la poesía en habla hispana. Reconocido como el Poeta Nacional de Cuba, supo recoger el habla popular, el latido de la calle y las raíces africanas de su tierra para crear una obra de inmenso valor literario y social.

Guillén no solo fue un maestro en la métrica y el ritmo, sino un ferviente defensor de la identidad mestiza del Caribe, fusionando con brillantez el rigor de la tradición literaria española con la vitalidad y musicalidad del son afrocubano.

 

Infancia y primeros años de Nicolás Guillén

Nicolás Cristóbal Guillén Batista nació el 10 de julio de 1902 en Camagüey, Cuba. Su primera infancia estuvo marcada por un trágico acontecimiento: su padre, Nicolás Guillén Urra, un periodista de convicciones políticas firmes, murió asesinado durante una revuelta militar en 1917 cuando el joven Nicolás apenas tenía quince años. Este hecho forjó en él una temprana conciencia política y social.

Ante las dificultades económicas de la familia, Guillén comenzó a trabajar como tipógrafo y, más tarde, siguiendo los pasos de su padre, encontró su refugio profesional en el periodismo. Aunque inició estudios de Derecho en la Universidad de La Habana en 1920, pronto los abandonó debido al ambiente de desidia intelectual que percibió en la institución y a su apremiante necesidad de ganarse la vida, dedicándose de lleno a la escritura.

 

Evolución literaria e influencias

La trayectoria de Guillén comenzó bajo la sombra del modernismo imperante en la literatura hispanoamericana, bebiendo de las fuentes de Rubén Darío. Sin embargo, su pluma no tardaría en sumergirse en los movimientos de vanguardia. Fue hacia 1930 cuando dio el giro definitivo que cimentó su fama mundial: la apropiación del son cubano como estructura poética.

Sus influencias son ricas y variadas. Por un lado, absorbió la herencia africana y el costumbrismo de los barrios negros de La Habana. Por otro, se nutrió de la obra de contemporáneos y amigos como el poeta afroamericano Langston Hughes, a quien conoció en 1930 y quien le animó a explorar el orgullo racial en sus versos.

También mantuvo una profunda conexión literaria y humana con Federico García Lorca durante la visita del granadino a Cuba, influyéndose mutuamente en la concepción del ritmo y el drama popular. En su etapa más madura, el marxismo y la lucha antiimperialista marcaron el tono de su poesía social, convirtiéndolo en un altavoz de los oprimidos.

 

Principales obras publicadas

La bibliografía de Nicolás Guillén es extensa, pero hay cinco títulos que marcan verdaderos hitos en su evolución literaria y en la biografía del autor.

 

Motivos de son (1930)

Con este breve poemario de solo ocho textos, Guillén revolucionó la literatura cubana. Por primera vez, el lenguaje, la cotidianidad y los conflictos de la población negra habanera cobraban protagonismo literario sin filtros eurocéntricos. El libro escandalizó a la burguesía y maravilló a la crítica por su capacidad para trasladar la síncopa y el ritmo musical del "son" a la métrica poética, inaugurando la llamada "poesía negra".

 

Sóngoro cosongo, de Nicolás Guillén​​​​​Sóngoro cosongo (1931)

Considerado la consolidación definitiva de su inconfundible estilo poético, este libro trasciende la visión puramente folclórica o anecdótica de Motivos de son para articular una profunda reivindicación del «color cubano». Para Guillén, el mestizaje no es una mera mezcla biológica, sino la verdadera esencia cultural, histórica y espiritual de Cuba. A través de versos vibrantes, el autor fusiona con maestría vocablos de origen africano con la métrica tradicional española, dotando a la obra de una musicalidad desbordante. En sus páginas conviven poemas de una sensualidad arrebatadora con textos de afilada crítica, erigiendo un monumento literario que celebra la identidad mulata y denuncia el racismo sistémico que imperaba en la sociedad antillana.

 

West Indies, Ltd. (1934)

Este poemario supone su maduración política definitiva. El exotismo deja paso a una dura denuncia de la explotación imperialista en el Caribe. Guillén retrata a las Antillas como una fábrica de azúcar operada con sangre esclava y campesina. Es una obra más amarga, donde el tono festivo se silencia para dar lugar a una poesía de combate y solidaridad con todos los pueblos marginados del mundo.

 

El son entero, de Nicolás GuillénEl son entero (1947)

Tras años de viajes por Sudamérica y Europa y su ingreso en el Partido Comunista, Guillén publica esta obra que resume su maestría técnica. Aquí logra un equilibrio perfecto entre la musicalidad popular de sus primeros libros y su compromiso político internacional. Los poemas ganan en universalidad sin perder un ápice de su raíz cubana, perfeccionando la integración de la tradición oral en las formas poéticas cultas.

 

La paloma de vuelo popularLa paloma de vuelo popular (1958)

Escrito durante su exilio por Europa y América, motivado por su frontal oposición a la dictadura de Fulgencio Batista, este poemario representa una de las cumbres líricas y emocionales del autor. La obra es un canto desgarrador, atravesado por la amargura del destierro y la nostalgia por una patria sufriente, pero que al mismo tiempo abriga la esperanza de un cambio inminente. Guillén demuestra aquí que su poesía no se limitaba a la proclama política o al tambor afrocubano, sino que albergaba una sensibilidad exquisita y un lirismo intimista estremecedor. Es un testimonio de resistencia donde la ternura y la militancia se abrazan.

 

Principales reconocimientos

A lo largo de su carrera, Guillén cosechó premios literarios y condecoraciones que validaron su estatura internacional. En 1954, le fue otorgado el Premio Lenin de la Paz.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, regresó a la isla y fue nombrado Poeta Nacional de Cuba. En 1961 se convirtió en el primer presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), cargo que ostentó durante más de veinticinco años. También recibió el Premio Viareggio en Italia (1972) y el Premio Nacional de Literatura de Cuba (1983).

 

Las sombras de su compromiso político

Nicolás Guillén y el dictador Fidel CastroSin embargo, la biografía de Guillén estaría incompleta sin abordar de forma crítica su inquebrantable militancia comunista y su rol como jerarca cultural. Si bien en sus inicios el marxismo alimentó una poética de emancipación frente a la desigualdad, su posterior adhesión acrítica al régimen de Fidel Castro lo convirtió en el rostro oficial de un sistema autoritario. Como presidente de la UNEAC durante un cuarto de siglo, Guillén representó la institucionalidad durante el oscuro «Quinquenio Gris» (1971-1976), etapa en la que la dictadura silenció y marginó a numerosos creadores. Una muestra de esta cuestionada actitud fue su estratégica ausencia por supuesta "enfermedad" en el infame «Caso Padilla» (1971) —donde el escritor Heberto Padilla fue forzado a un humillante mea culpa público—; un ardid que algunos calificaron de hipócrita y propio de quien busca sobrevivir políticamente nadando entre dos aguas. A nivel nacional e internacional, el modelo que Guillén avaló derivó en la ruina económica, la sistemática supresión de libertades individuales y el trágico exilio de intelectuales disidentes como Reinaldo Arenas. Se trata, sin duda, de un legado institucional represivo que contrasta dolorosamente con los cantos de libertad, justicia y alegría de sus propios versos.

 

Últimos años y muerte

Los últimos años de Nicolás Guillén estuvieron marcados por un progresivo deterioro de su salud. Aquejado de la enfermedad de Parkinson y tras sufrir complicaciones por la amputación de una pierna, el poeta se fue retirando paulatinamente de la vida pública, recluido en su hogar en La Habana, aunque rodeado del respeto institucional y el cariño popular.

Falleció el 16 de julio de 1989 en La Habana, a los 87 años. Su muerte conmocionó a la nación y al ámbito literario hispanoamericano. Se decretaron días de duelo nacional y fue despedido con honores de Estado en la histórica Plaza de la Revolución.

La gran aportación de Nicolás Guillén a la literatura universal radica en haber destilado la identidad del Caribe hispano. Demostró que el español podía enriquecerse al adoptar el latido de los tambores africanos. Guillén no escribió "poesía para negros", como él mismo aclaraba, sino "poesía mestiza", universalizando la experiencia afrocubana.

Su legado pervive no solo en los estudios literarios, sino en la cultura popular: muchos de sus poemas han sido musicalizados y cantados por artistas de diversas generaciones, asegurando que su "son" siga resonando intacto.

 

10 de sus mejores citas y frases

Para comprender la hondura rítmica, emocional y política del autor, y más allá de nuestra selección de poemas de Nicolás Guillén, he aquí diez de sus versos más inolvidables:

"¡De qué callada manera / se me adentra usted sonriendo, / como si fuera la primavera!" (Del poema Canción)

"Por el Mar de las Antillas / anda un barco de papel: / Anda y anda el barco barco, / sin timonel." (Del poema Un son para niños antillanos)

"No sé por qué piensas tú, / soldado, que te odio yo, / si somos la misma cosa / yo, / tú." (Del poema No sé por qué piensas tú)

"Al corazón del amigo, / abre la muralla; / al veneno y al puñal, / cierra la muralla." (Del poema La muralla)

"¿Por qué te pones tan bravo, / cuando te dicen negro bembón, / si tienes la boca santa, / negro bembón?" (Del poema Negro bembón)

"Tengo, vamos a ver, / tengo lo que tenía que tener." (Del poema Tengo)

"¡Mayombe-bombe-mayombé! / La culebra tiene los ojos de vidrio; / la culebra viene y se enreda en un palo..." (Del poema Sensemayá)

"A veces tengo ganas de ser cursi / para decir: La amo a usted con locura." (Del poema A veces)

"¿Quién le dijo que yo era / risa siempre, nunca llanto, / como si fuera la primavera? / No soy tanto." (Del poema Canción)

"Aquí estamos. / La palabra nos viene húmeda de los bosques, / y un sol enérgico nos amanece entre las venas." (Del poema Llegada)

 

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