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Iván Krylov, el más famoso fabulista ruso
Iván Krylov está considerado como el fabulista más grande la literatura rusa.
11 de julio de 2026. Estandarte.com
Qué: Biografía de Iván Krylov
Iván Krylov nació en Moscú el 13 de febrero de 1768 y, aunque en un principio se dio a conocer como escritor satírico y social, terminó dedicándose a las fábulas, tomando como inspiración a clásicos como Esopo o el francés La Fontaine. Pero en las suyas imprimió los rasgos más característicos y esenciales de la idiosincrasia rusa.
Iván Andréyevich Krylov
Iván Krylov fue hijo de un militar, que murió cuando él tenía diez años, así que, con su madre, se mudó a San Petersburgo y pidieron una pensión del Gobierno. Más tarde, empezó a trabajar en la corte, pero lo dejó muy pronto porque quiso dedicarse solo a la carrera literaria. Con catorce años escribió una comedia, que fue su primera publicación y también ganó un premio que invirtió en obras de escritores franceses, muy de moda en aquella época.
Así que, pese a haberse dado a conocer escribiendo sátira y temas sociales con obras como El correo de los espíritus, El espectador y El mercurio de San Petersburgo y comedias como El negocio de moda y Lecciones a las hijas, a comienzos el siglo XIX publicó una primera colección de veintitrés fábulas que le supuso un gran éxito. De modo que siguió publicando volúmenes —hasta ocho—, con los que aumentó su popularidad.
El estilo de la obra de Iván Andréyevich Krylov
Como hemos dicho, Esopo o La Fontaine fueron sus fuentes de inspiración, que pasaron por el tamiz del carácter ruso, y sus fábulas comparten la intención didáctica y ejemplarizante propia del género, además de ser un retrato de los vicios humanos. Pero también destacan en particular la incompetencia, la estupidez y la arrogancia en la sociedad de su tiempo.
Su estilo tiene la característica del libre uso que hace de la lengua, que se traduce en más realismo y lo acerca más al pueblo llano, de ahí el gran éxito que obtuvo. Un ejemplo es que hacía pensar y hablar a los animales como personas reales y no como criaturas abstractas. Sin embargo, esa cercanía también le supuso colocarse en el punto de mira de los críticos más cultos y puristas, que lo señalaron y despreciaron por esa libertad en el uso del idioma.
Pero también hubo autores algo más posteriores como Alexander Pushkin, figura máxima del romanticismo, que lo consideró como un «auténtico poeta popular ruso». Iván Krylov murió en San Petersburgo en 1844.
Iván Andréyevich Krylov — La fábula 'El gato y el cocinero'
Compartimos una de sus fábulas, que cuenta así:
Cierto cocinero, inteligente, abandonó sus ollas y se fue corriendo a la taberna —era de pías costumbres y ese día conmemoraba a un compadre finado— y dejó al gato a cuidar de lo que había preparado.
Pero al volver ¿qué ve?, en el suelo restos del pastel, y Vaska el gato en el rincón, detrás del barrilito del vinagre, ronroneando y gruñendo trajina con el pollo.
«¡Ay, ay, malhechor!», le reprocha a Vaska el cocinero, «¿y no te da vergüenza, aun de estas paredes?». Pero Vaska así y todo sigue afanado con el pollo. «Hasta ahora eras un gato honrado, te ponían como ejemplo de humildad, y mira... ¡ay, qué bochorno!
Qué han de decir ahora los vecinos: «¡Vaska es un taimado! ¡Vaska es un ladrón! Y no ya solo a la cocina, no hay que dejarlo entrar siquiera al patio, como a un lobo cebado a los corrales. ¡Es lo peor, es la peste, la llaga de estos lares!». Pero Vaska escucha y come.
Tras darle rienda suelta a sus palabras, mi orador no encontraba final a su sermón. Así que, mientras gritaba, el gato Vaska dio cuenta del asado.
Pero yo a algunos cocineros los mandaría llevar al paredón para que no gasten labia en vano donde es preciso utilizar la fuerza.
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