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El terror tenía dos alas
Un día más en aquella horrible pocilga, solo un día más y mañana lo llevarían a las galeras, solo necesitaba aguantar unas horas más, cualquier cosa sería mejor que permanecer allí, incluso la muerte merecería la pena antes que aquel terrible sufrimiento.
Humberto permanecía firmemente sujeto con grilletes a la pared de aquella inmunda celda, los pies abiertos, los brazos extendidos, sin posibilidad de movimiento, una semana purgando el desdichado arrebato de haberle escupido al carcelero, siete días de castigo que estaban a punto de privarle la razón.
Aguantó los golpes, aguantaba el hambre y la sed, aguantaría las galeras, pero aquel minúsculo demonio estaba apunto de acabar con él.
- Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz
- ¡¡ Noooooooo !!! ¡Por Dios no vengas más, hija de satanás!
- Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz
En el sofocante calor de la mazmorra la mosca comenzó a revolotear alrededor del desnudo cuerpo de Humberto
- Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz
Desafiante la mosca se paró en el hombro del desdichado ser y poco a poco, con sadismo exasperante comenzó a caminar en dirección al cuello sudoroso, produciendo un insoportable cosquilleo.
- ¡¡¡¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!
Gritaba Humberto desesperado mientras se retorcía y la mosca levantaba el vuelo para volverse a posar en el mismo sitio.
- ¡¡¡HIJA DEL MALIGNOOOOOOO, NO PODRAS CONMIGOOOOOO!!!
- Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz
Y el insecto cambiaba de posición, esta vez se paró entre las ingles, Humberto sufría, Humberto padecía, mientras copiosos sudores invadían su piel y servían de acicate al cruel insecto que disfrutaba del banquete.
- ¡¡NOOOO!! ¡Por Dios!, ¡por Dios!, ayúdame, no, no, no lo so so soporto más - y rompía a llorar.
- Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz.
Esta vez la mosca se situó en la frente perlada de sudor mientras Humberto gemía desconsolado, con un gemido que poco a poco se fue transformando en una imperceptible, sádica, sonrisa – jejejejejejejejejeje
Poco a poco abrió la boca y burlón fue sacando la lengua –Jajajajaja, Jajajajaja
- Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz.
El pequeño ser se posó en la húmeda lengua de Humberto....
Y con el ultimo reflejo de fuerza que le quedaba...
Humberto se la comió.
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