Quι es Estandarte | Sugerencias | Política de privacidad | Nos recomiendan | Boletín gratuito
  LEER
 · Poesía
 · Relato
 · Novela
 · Ensayo
 · Teatro
 · Tesis
 
  CRÍTICA
  CONCURSOS
 · Regalos y sorteos
 · Certámenes
 · Nuestro patrocinio
 
  PUBLICAR
 · Formulario
 · Tarifas
 
  RECURSOS
 · Enlaces
 · Guía de editores
 · Propiedad intelectual
 · Otros
 
  TIENDA LIBROS
  FOROS
  BOLETÍN
 · Altas y bajas
 · Últimos boletines
 
  PARA EDITORES
  PUBLICIDAD
 · Tarifas y ofertas
 · Intercambio de banners

 

  LEER Relato  

Luis Iglesias Fouce



Parole. Parole...

 

Una noche. Una de tantas noches en las que terminas recostado en un sillón frente a la tele. Escuchas lo que dicen. Lo entiendes. Pero tu cabeza se va; vuelve; se va... <<¡Qué gordo estoy! ¡Qué barriga tengo! ¡Putas cenas! ¡Putas comidas! ¡Puto trabajo de mierda...!>> De pronto escuchas como respiras. Té inquietas. Ya no dejarás de oírte respirar en toda la noche.

Sin embargo tus hijos duermen y tu mujer se ha ido a la cama. A pesar de todo, estás bien. Al final, a esas horas, se recupera el ritmo. Nadie te pide. Nadie te pregunta. Nadie te ordena. Nadie te riñe...

Están entrevistando a un chico joven, de unos veinticinco años, que es una estrella del porno. Hablan sobre sus películas. Comentan algunos records sexuales divertidos. El tío tiene mucha coña. <<¿Cómo podéis aguantar tanto tiempo empalmados y sin correros? >> Pregunta el presentador. << Tenéis que daros cuenta, de que estamos muy habituados a hacerlo. ¡Todo se entrena! – Sonríe - Cuanto más lo haces, más aguantas. En cualquier caso, te contaré un secreto que a mí nunca me ha fallado: Hablar. ¡Si, hablar! Todos los hombres antes de eyacular tenemos unos segundos en los que sabemos que vamos a hacerlo. Yo, justo antes de llegar a ese momento, comienzo a hablar de lo que sea, el caso es despistar al cerebro. La eyaculación, está en la cabeza.>>

Aquello para mí fue una revelación. Ana está harta de mis prematuras eyaculaciones. A la pobre nunca le da tiempo. Menos mal que le encanta que le coma el “chichi”. Así que me quedo en eso. Primero me corro yo, en un minutito, y después le como el “chichi” durante media hora. A veces más. Hasta que se corre… Hay miércoles, nosotros lo hacemos martes y sábados, el martes porque es el día que peor programación hay en la tele, y el sábado, pues porque es sábado, supongo, que llego a la oficina que parezco el pato Donald. Además, el coño es como la lamprea: Té dura mucho tiempo su sabor en la boca. Por lo menos me paso un día en el que todo lo que como me sabe a coño.

Pero bueno, esto se va a acabar. ¡A hablarle! ¡Tengo que empezar a hablarle! El secreto está en la mente. ¡Como no me iba a correr pronto si en doce años de casados no le he dicho ni una sola palabra en la cama! ¡No sé por qué! ¡No me sale! Me da vergüenza. Pero bueno, este sábado, todo cambiará...

 

SÁBADO, 4 DE MARZO, 11,45 PM. HABITACIÓN DE ANA Y JUAN

 

Penetración vaginal: Juan con los ojos bien abiertos encima de Ana. Al cabo de un minuto...

-¿Qué vamos a hacer mañana? – Juan -

-¡Pero que dices! ¡Te has vuelto loco! ¡A que viene eso ahora! – Ana -

-¡Ah... Aah... Aaaah... Aaaaaaaaaaaaaaaaaaah...! Está bien, te comeré el coño. – Juan -

 

MARTES, 7 DE MARZO, 11,05 PM. HABITACIÓN DE ANA Y JUAN

 

Penetración vaginal: Juan con los ojos abiertos encima de Ana. Al cabo de un minuto en el que Ana miró al techo durante 49 segundos, al reloj durante 2, bostezó durante 3 segundos más, y le quitó unas cosas a Juan del pelo durante 6...

-¿Podías poner un poquito mas de interés? – Juan –

-¡Uuuy...! ¡Tú estás muy rarito! – Ana –

¡Ah... Aah... Aaaah... Aaaaaaaaaaaaaaaaaah...! – Juan -

De nuevo al coño.

 

DOMINGO, 12 DE MARZO, 00,25 AM. HABITACIÓN DE ANA Y JUAN

 

Los dos tumbados en la cama ceñidos estrictamente a sus sitios. Miradas perdidas en el techo...

-¡Que! ¡Vamos a hacer algo! – Ana –

Cinco minutos más tarde.

-¡De verdad Ana que no te entiendo! ¡Está claro que yo pongo de mi parte! ¡Pero así no hacemos nada! – Juan -

-¿Pero que dices? ¿De que me hablas? – Ana -

-¡Que pasada! ¡No sabe ni de que le estoy hablando! ¡Que vergüenza! – Juan dándose la vuelta hacia su lado de la cama y apagando la luz de la lamparita –

Ana inmóvil con su camisón de seda negro tumbada sobre su lado de la cama mirando en la oscuridad. Veintisiete minutos más tarde...

-¡Hasta mañana! – Ana -

 

Pasan los días… Ella muy amable. El algo distante, haciéndose el gallo. Por fin llega la noche del martes…

 

MARTES, 14 DE MARZO. 10,45 PM. HABITACIÓN DE ANA Y JUAN

 

Los dos tumbados en la cama, pero esta vez con disposición, incluso por parte de Juan, de hacer el amor.

-¿Qué té pasa cariño? ¿Ya no me quieres? – Ana yendo hacia él. ( Leves caricias ) -

-¡No es eso! ¡Si en el fondo no me pasa nada! Yo solo lo digo por ti. – Juan –

-¿Por mí? ¿Pero a que te refieres, mi amor?– Ana–

-¡Pues a eso! – Silencio - A mis prematuras eyaculaciones. - Juan –

Tensa espera.

-¡Pero si eso a mi no me importa! Si tu sabes que yo disfruto más con lo otro. – Ana mirando hacia abajo, hacia los pies de la cama. –

-¡Coño Ana, porque me corro enseguida! Sino seguro que disfrutarías más con esto. – Juan -

-¡Que va, mi amor! – Besitos por el cuello, los hombros, el pecho... - ¡Si a mí me encanta que me comas el “cacharrito”! – Besitos - ¡Si lo haces muy bien! – Besitos - ¡Despacito! – Besitos - ¡Con suavidad! – Besitos - ¡Moviendo tu lengüita! – Besitos - ¡Y tus labios! – Besitos...-

Juan se giró y se puso encima. No podía más. Comenzó a empujar: En realidad empujó tres veces. Luego...

-¡Ah...! ¡Aah...! ¡Aaaah...! ¡Aaaaaaaaaaaah...! – Juan –

Unos segundos más tarde...

-¡Lo ves! – Juan avergonzado –

-¿Ver que? ¡Yo estoy encantada! – Silencio - Primero disfrutas tu, y después yo. El orgasmo simultáneo es una chorrada. A mí me das más placer con tus caricias, tus labios y tu lengua, que con tu pene. – Silencio - ¡Que solo tardas un minuto, pues mejor! – Ana –

-¡Vale! ¡Esta claro! – Silencio - ¿Entonces, no lo intento? – Juan –

-¿Intentar, que? – Ana –

-¡Pues el tardar más en correrme! – Juan –

-¡Por mí, no! – Ana –

Silencio largo...

-¿Me comes un poco el “cacharrito”? - Ana -

¡Claro, cariño! – Juan –

Media hora más tarde. Por fín...

- ¡Ah...! ¡Aah...! ¡Aaaah...! ¡Aaaaaaaaaaaaaah...! – Ana -

Un minuto después...

-¡Pero Ana, a mí también me gusta comértelo! – Juan –

-¿Qué quieres decir? – Ana –

-¡Que me pongo como un burro! – Juan –

Cinco segundos después, Ana comprendió...

-¿Quieres que te la chupe? – Ana –

-¡Claro! ¡Siempre quiero! – Juan -

En mitad de la mamada...

-¿Y que ibas a hacer para no correrte? – Ana –

-¡Hablarte! – Juan –

-¿Eran aquellas estúpidas preguntas? – Ana –

-¡Me temo que sí! – Juan –

 

Juan se corrió en su boca. Estaba encantado. Ana salió del baño y se metió en la cama. Se dieron un beso y apagaron las luces.

-¡Juan!

-¡Que!

-En la cama no me hables. Si queremos oír algo, ponemos la tele.

-¡Vale!



 

 



  Obras de este autor

· Chapapote
· Pepe el suertudo
· El descubrimiento
· La bella Susana
· Génesis
· El cine
· El pollito
· Parole. Parole...
· Vacío
· Mi amigo el director del banco
· Hablando con él
· Coños
· Rosa Ángela
· Envejecer
· Su
· Educación y cultura

 


· Critica esta obra
· Lee otras críticas


  Autores

. Aguirre Franco, Rafael
. Álvarez Ansina, Nuria
· Arévalo Cruz, Antonio
· Arévalo Cruz, Antonio (II)
· Arévalo Cruz, Antonio (III)
· Carbajosa Gómez, Miguel José
· Castillo Escobar, Juana
· Castillo Escobar, Juana (II)
· Claure, Roy
· Claure, Roy (II)
· Dell’Acqua Pedreira, Alvaro Antonio
· Echarri Fernández, Carlos
· Fernández Aredo, Paloma

· Ferrer Alonso, Montserrat

· Figuerola Manso, Jaime

· Gnatiuk, José

· Iglesias Fouce, Luis

· Iglesias Fouce, Luis (II)

· León Burgos, Miguel

· León Burgos, Miguel (II)

· León Burgos, Miguel (III)

· Lucas Buñuel, Alfonso de

· Maneiro, Luz
· Nicolás Cabrero, Enrique Eloy de
· Santiago, Carlos
· Yago Escorial

 


© Estandarte.com