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La flor caníbal
Anoche
tuve un sueño despiadado
me
veía envuelto en aguas
alguien
ejercía de bosque absorto en una playa
el
mar se equivocaba en animales nuevos
era
un ámbito insano de
plantas y brazos
te
reconocí , arborescente, fecunda, agresiva
y
oníricamente te perdí el respeto
y
me llamaste crimen de un sábado
y
tus ballenas demenciales me tragaron
y
sufrí, Jonás gástrico, en
silencio.
Y
supe del furor plantígrado de unos ojos
y
el oso de la noche me acostó sobre la tierra
y
fui violado por la aurora, de espaldas contra el sueño.
Las
conversaciones del gusano fueron mi compañía,
la
lógica de las cuevas me fue dado conocer
en
la época en que habité, desnudo y trastocado
el
secreto del terreno.
Canciones minerales, murmullos enemigos vegetales.
Mil veces subterráneo, entreví la poesía
antigua que recitan en la víspera del muerto.
Mi último recurso fue morder, alborotar
y escarbar en la tierra quimérica, y arañar
y robé otro sueño a tiempo
y quité otro tiempo al sueño
y desperté ...
y despierto
y en la flor caníbal
de una cama temprana
la aurora me descubre, ahíto y vengativo
devorando tus huesos amor
mío devorando tus huesos.
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