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Coma
En la profundidad de mi silencio vivo,
comparto mi espacio con el aire,
con la oscuridad tenaz de mi presente
comparto la luz fugaz de mi recuerdo.
Solo, en mi interior conmigo habito,
pienso, siento, sufro y lloro,
las palabras se confunden,
las ideas se aglomeran en mi mente,
los sonidos corporales interiores
sobrepasan los ruidos de las calles.
Los recuerdos de las gentes atropellan mi memoria,
los rayos de las luces devoran mis sentidos,
las horas de las noches y los días
son las mismas de ayer y de mañana
el tiempo no cambia, o no camina
la soledad de mi interior es mi única vida.
Ayer paseaba por el mundo
entre las gentes, las aves y los peces,
ayer jugaba con mis sueños de poeta,
buscaba entre las cosas y los seres
la razón de la existencia.
Ayer estabas a mi lado,
hablamos de proyectos y recuerdos,
hablamos de la lluvia, de las flores,
de las cosas simples
y de las complicaciones menores.
Hablamos de lo fácil que es la vida compartida
y que difícil es la vida sin amores,
era un diálogo sencillo,
recuerdas?
hablamos como niños
sin agendas ni programas,
era la rutina de los días y las horas
de los seres que se aman,
recuerdas?
y hablamos de los hijos y los viajes
y tomaste mi cabeza entre tus manos
y reimos y lloramos.
En el verde claro de tus ojos
ví el reflejo de los montes y los mares
y en la triste humedad de tus sollozos
la razón fugaz de mis pesares.
Ah,.. no sabia, era el último café,
el postrero sueño del ocaso
en el último sol de primavera,
el comienzo de la página final,
el último acorde de la sinfonía postrera.
No muero, pero tampoco vivo
no siento, ni muevo, ni hago, ni digo,
pero si lloro, si sufro y también imploro.
Es el cumplimiento del destino infame,
nacemos hoy para morir mañana,
ahora somos mas tarde no seremos nada,
no estoy vivo, no estoy muerto,
la vida no me quiere la muerte no me toma,
soy un número más
de los que estan en el estado de coma.
Coma, cuatro letras para definir mi estado,
C de cielo azul, abierto y amplio,
pero mi cielo es un firmamento oscuro;
O de ojos como los de mi amada, verdes ojos
los mios, ojos nublados, ciegos en la nada,
M de mar como el mar azul, verde esmeralda,
pero el único océano de mi desventura
es el sudor y la húmedad de mis despojos,
A de aurora como la aurora que amanece en el día nuevo
en cambio para mi, mi noche infinita
es una sin alba, sin amanecer, sin alborada.
Si Dios me oye y comprende mi pena,
y en su infinita bondad ya echó mi suerte,
te pido oh Dios que de fin a mi condena
y si no me quiere devolver la vida,
por favor regálame la muerte.
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