|
Anábasis (extracto)
Anábasis: en griego, progreso,
marcha hacia
delante, ejército que avanza, ir arriba.
Llegué tarde a esta isla.
Demasiado tarde, ya me sacabas seis años.
Con la torpeza de un niño gordo
fui aprendiendo los usos del lugar
en que nos encontrábamos.
Me llevó mi tiempo.
También demasiado.
Cuando quise darme cuenta,
ya dolía sin control, inundándolo todo.
Y es que debieras ir con un letrero
que dijese
«No tocar. Propiedad privada.
Prohibido querer».
¡Oh, haber podido explorar tu mundo
liso y tibio,
de blancas subidas sobre tu piel!
¡Oh, fértil receptáculo,
oh poder inundar los idiomas con tu nombre!
¡Oh, salada superficie, oh paladearte!
Deslizar la idea por tu espalda,
susurrando de cuando eras niña,
vecina encontradiza.
¡Ah, unir la boca con la senda trazada a un lado,
a otro,
sobre tu geografía extendida en horizontal!
(...)
Y, aun cuando me despido, deseo tenerte
sobre mis olas,
pura, libre, irreductible;
tú, (*)
sin todo eso que se esfuerzan
en echarnos encima.
(*) Trasunto de Pedro Salinas,
"Para vivir no quiero", de La Voz a ti Debida
|