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Flor Romero

Las mujeres y su utilización en el conflicto armado


El dolor de madre

Pero está también el dolor de madre, de aquella mujer que tuvo hijos, y la guerra se los llevó. Es quizá el dolor más intenso, el más desaforado de los sentimientos. Porque la madre cuando pare, está confiada que da un ser a la sociedad, y si luego de la faena maternal, la muerte se lo arrebata, a veces, no solo con una estocada, sino con dos o tres, es ya demasiado. Sin embargo ellas tienen que seguir viviendo, apoyando a sus nietos, a sus biznietos, construyendo patria. A veces, la vida presenta cuadros tan dramáticos como el de Margot Leongómez de Pizarro, madre de Carlos Pizarro, en su momento comandante del grupo subversivo M-19, asesinado en un avión. Ella que no sabía ni de armas ni de sexo tuvo que soportar la muerte de otros dos de sus hijos, también revolucionarios, involucrados en la guerrilla. Es hija de un coronel y viuda del almirante Johny Pizarro, quien fue director de la armada y diplomático. Cuando hay mucho dolor, uno atraviesa un muro para no verlo (*1), dice. Hoy viuda, cercana a los 70 años, se pone la máscara de la alegría para no traumatizar a sus nietos. Piensa que la guerra enloquece y desfigura la vida.

Es hora de que las mujeres reflexionemos seriamente en el estadio de la guerra que nos ha arrastrado voluntaria o involuntariamente. Es hora de conocernos más, para saber de nuestras fortalezas y nuestras debilidades, recordar, volver a pasar por la memoria y el corazón, para escudriñar el pasado, ese pasado que nos dice muchas cosas, hacer pie en el presente y vislumbrar el futuro, descubrir cómo hemos logrado sobrevivir a los planes militaristas. Es hora de parar tanta desolación, tanto dolor, tanta sangre, tanto miedo, convencernos y convencer de que ninguna guerra se puede ganar, porque así se gane, todos salimos perdiendo, matando sueños, cortando ilusiones, sembrando desgracia, arrastrando tragedias que ni en el sillón del siquiatra se pueden olvidar. Pero sobretodo alertar a las mujeres con la verdad de que ellas son las grandes perdedoras de los conflictos armados.

Claro, pierde Colombia, puesto que los guerrilleros no sólo matan y secuestran, si o que dinamitan torres de luz, destruyen oleoductos, puentes, carreteras, centros de salud, alcaldías, puestos de policía y casas de la cultura. Pierde la sociedad, pues sus valores humanos se está yendo a otros países a buscar una vida más segura. Pierden los hombres. Pero sobretodo es la mujer la víctima integral de este drama que azota a mi país y a otros en este convulsionado mundo de hoy.

Por eso resultan de gran utilidad foros como este sobre la violencia de género convocado por las activas integrantes del Club 25, a quienes debo agradecer haberme invitado a participar en el y felicitar por la labor humanitaria que desarrollan.


(*1) LAS MUJERES EN LA GUERRA, Patricia Lara, Edit. Planeta. Idem. Pág.275



 

 



  Obras de este autor

Las mujeres y su utilización en el conflicto armado

· Introducción
· Las amazonas, las primeras guerreras
· Heroínas y mártires
· Confesiones escalofriantes
· Las viudas
· El dolor de la madre

 




  Autores

· Adamsberg, Emilio
·
García, Joan Manuel
·
Gómez Tomeu, Marina
·
Iragorri Adarraga, Fermín
· Ortiz Luna, Gemma
·
Romero, Flor
·
Romero, Flor (II)
· Sanuy, Marta

 

 

 


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