Síguenos en:     

 


Amaneció

 

Amaneció

mi boca entre tus besos,
avanzaron
mis caderas a tu encuentro,
anudándose
al calor que envolvía tu deseo.

Despertábamos los dos
para entrar en otro sueño.

Tú te ibas por mi espalda,
yo tus besos recogía.

Tú enhebrabas mi cintura,
yo tu perla encendía.

Me llamabas,
te seguía.

Me habitabas,
te acogía.

Eras mío,
me tenías.

crítica literaria

Los demonios

Dostoievski

De entre las muchas obras maestras que F. M. Dostoievski dejó como legado a la literatura universal, quizá... 

Crítica por: Solodelibros

sorteo de un lote de libros

Participa en los sorteos de Estandarte.
Próximo sorteo:

un lote de libros