Antonio J. Rodríguez
La verborrea completamente libre de prejuicios, presiones y premios de la nueva juventud literaria española (y...
Crítica por: Notodo
Elegía a la madre
Niño no te vayas,
niño no te mueras esta noche
espera el amanecer mañana,
del otro lado de la puerta
tu madre te espera.
Doctor es mi niño, es mi luz,
él es mi sol y mi alborada
sálvale la vida doctor,
si él se muere hoy
yo me moriré mañana.
Niño no te mueras esta noche
espera que amanezca el día,
hace apenas diez años
en una noche como estas
tu madre te paría.
Tu cerebro enrojecido enfermo abierto,
está frente a mi expuesto
por destino en esta noche
y en esta madrugada,
por mi noble vocación y mi trabajo,
tu vida por mandato Divino
esta ahora en mis manos.
Es la madrugada
es la hora de los muertos,
es la hora de la lucha por tu vida
y con tu muerte,
niño no te vayas esta noche
del otro lado de la puerta
tu madre te espera.
En este amanecer infinito
la muerte nos ganó la partida,
tu cerebro destrozado ha dejado de pulsar
y tu sangre inocente ha cesado de correr.
Niño como te mueres ahora,
del otro lado de la puerta
tu madre te espera.
Niño,
No veras el sol de mañana
Ni cumplirás los diez esta semana
Niño,
en esta madrugada ambos perdimos,
tu perdiste tu vida
y yo perdí la esperanza.
Que dolor niño que pena
del otro lado de la puerta
aun tu madre te espera.
Niño ya llegó la mañana
y con ella la luz del alba
que dolor niño que pena
hacia el infinito eterno
por entre mis hábiles manos
la muerte escapó con tu alma.
Que dolor niño que pena
del otro lado de la puerta
tu madre llora y te espera.
Antonio J. Rodríguez
La verborrea completamente libre de prejuicios, presiones y premios de la nueva juventud literaria española (y...
Crítica por: Notodo