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Reflexiones e introducción al realismo cuántico

Como nunca antes, la humanidad en menos de un siglo, ha  desarrollado avances espectaculares en todos los campos de las ciencias. Tenemos la posibilidad de construir un mundo integrado gracias a que, cada vez y con mayor nitidez, percibimos nuestra existencia integrada al universo. La ciencia se acerca al punto donde se entienden y explican la médula de las fuerzas que integran la materia, energías y sus mecanismos.

Esto está  provocando cambios culturales, nuevas visiones, nuevos soportes conceptuales (no sólo en la consciencia individual, sino también en la consciencia colectiva) desde donde sucede nuestra individualidad en estados de consciencia más avanzados. Esa visión global poco a poco se instala en nuestra forma de percibir la vida e imperceptiblemente dejamos atrás nuestra “cultura horizontal”, que hasta aquí, nos ha hecho percibir existiendo en un tiempo-espacio donde, en términos psicológicos, no cabe sino el “adelante-atrás” en el escenario de la realidad.

El cambio, instala la “cultura vertical”  que nos posibilita la experiencia de existir en lo témporo-espacial con una nueva visión de la realidad “desde arriba”. Esta verticalidad, provee a nuestra  experiencia existencial de un estado de consciencia, desde donde “ser” significa estar integrado a un todo, con nuevas urgencias, valores, creencias y la necesidad de nuevas libertades y utopías.

El aspecto más interesante de ese cambio cultural es que, tanto el lenguaje, semántica, signos, símbolos, íconos y mezclas semánticas usados actualmente para comunicarse, deberán ser re-creados porque será necesario como-unicarse.

En el contexto de este tipo de consciencia, y de todo lo que antiguas culturas desarrollaron para como-unicarse con las fuerzas vitales del universo, cabe lo CUÁNTICO, como definición más exacta. No parece ser correcto lo MÁGICO, porque sin duda, es una definición emanada y heredada desde la visión  religiosa europea. Todo lo que estaba al margen de aquella visión era “mágico”, sinónimo de pagano, supersticioso, propio de la brujería, etc., y bien sabemos cuáles fueron las consecuencias.

Es desde esta perspectiva donde surge la necesidad de establecer un nuevo espacio, una nueva definición literaria, que sirva de soporte a  expresiones culturales que han sido capaces de concebir el devenir del universo con una visión (desde arriba) donde lo humano y lo divino se entremezclan en lo témporo-espacial, haciéndonos percibir la vida como un conjunto, sucediendo eterna en todas las cosas y en cada hombre y en cada mujer, por la antigua y misma senda del espacio-tiempo.

Esta nueva definición es el Realismo Cuántico.

En esta denominación cabe la diversidad cultural, porque asume como un producto de la inteligencia, no de la ignorancia, las conclusiones que cada pueblo obtuvo en cuanto a la percepción del universo, del tiempo, del espacio, de las fuerzas de la naturaleza, que dieron forma a sus ritos.

El Realismo Cuántico, es un espacio donde la realidad –vista desde arriba- provoca preguntas, buscando obtener respuestas que den solidez al presentimiento que anda por dentro:  en la Mente del Universo, cada creación tiene una razón.

Buscando las nuevas respuestas.

¿Dónde supo la rosa que debía suceder lo necesario en sus sistemas para crear espinas? ¿Dónde supo que la espina debía tener esa forma para hacer doler? ¿Dónde supo qué es doler? ¿Dónde supo del mecanismo: espina clavada, instalando malas experiencias al intruso? ¿Dónde supo de la certidumbre que aquella estructura en la espina, bastaba para estar segura? ¿Dónde supo producir aromas para llamar abejas? ¿Qué conspira en todas las cosas, para que todo suceda? ¿Qué sincroniza, qué determina, qué desarrolla los cálculos, qué distribuye las temperaturas, las velocidades del orden e instala principios en cada partícula  para realizar el Todo?

Estas interrogantes generan una certidumbre.

El Gran Proceso, insemina en todas sus infinidades un Código creado en su propio Sí Mismo, y en ese absoluto gravitan sincronicidades, organiza estructuras, campos de tiempos que viajan de frente o hacia el desde; ordenaciones de causas y efectos consubstanciando nuevas circunstancias con incertidumbres precisas, diálogos en danza de luz y velocidades apareando  modos del todo y la nada para que copulen sus polos opuestos, porque al fin y al cabo, de eso se trata existirse.

El Realismo Cuántico es una perspectiva, una mirada propuesta desde otra consciencia. Asume el universo compuesto de subuniversos dictados en tiempos y espacios cuyas ecuaciones que la hacen posible, no se resuelven antes de haber existido.

Realismo, porque en todas las formas que adopta la vida para autocumplirse, especialmente en los mundos humanos, ocurren con toda simpleza las cosas de todos los días.

Cuántico, porque el “todos los días” no ocurre en un solo punto. Le ocurre a las coordenadas, le ocurre a los dígitos que logran la suma; y a veces incluso, ocurre a pesar de no estar previsto en el resultado previsto, porque todo sucede en el alma.

Realismo y Cuántico, porque ahí está la vida enviando las mismas señales a los cinco sentidos y sin embargo sucede diversa, dependiendo de: en quien se derrame. Lo dulce resulta amargo, en alguien con pena. No hay nada previsto. La suma de todo lo que hizo posible crear eso dulce, se tuerce y rebusca otras vías para resultar amargo. El futuro resulta ser sólo un algo posible.

El Realismo Cuántico, propone un espacio donde el universo es un sistema cuyos efectos son el producto exacto de sus causas; todo lo creado es necesario; y en ámbito humano, le ha dado a algunos seres (shamanes, machis, etc.) un estado de consciencia global, por donde mirar, cuidar, proteger y guiar su propia totalidad. Desde esa consciencia esos seres, advierten la red de microsistemas que tejen al macrosistema.

Con esa consciencia, esos seres saben leer los mensajes que dictan las cosas de acuerdo a las posiciones y sus coincidencias, en los modos del tiempo de acuerdo al espacio.

Desde ese lenguaje entienden otras circulaciones; saben los sitios exactos de nuestra sonrisa; de dónde afloran los besos; el mapa de toda la envidia; por donde se esfuma el recuerdo; la mezcla de luna y silencio que le da la forma a nuestras nostalgias; las cifras exactas de nuestros rincones ocultos; con quien danzarían –si fuésemos libres- esos fuegos nuestros que hipocondrían su propio apetito; qué quieren decir las miradas; qué habita detrás de cada palabra; y cuántas esperanzas caben ordenadas, entre que te miro los labios mientras tú conversas y este darme cuenta que ahí existe un beso con sabor a nunca.

Todo eso lo saben, por la misma razón que saben las rosas de crear espinas.

Este espacio, donde se entremezclan historias de seres y tiempos de seres y modos de tiempos de espacios de seres, encuentra el soporte en una forma de pensamiento en la cosmovisión descrita por Carl Gustav Jung, donde Arquetipos, inconsciente  personal, inconsciente colectivo, lo interno, lo externo, Anima y Animus, sincronicidades, Unidad de la Realidad, psique arcaica, construyen al ser.

El Realismo Cuántico, obtiene sus posibilidades concretas de ser CUÁNTICAMENTE REAL, en la física moderna.

La curvatura del tiempo, las relatividades, los procesos de la Incertidumbre y otros encuentros que faltan, materializan, convierten en tierras, en cielos tocables, en rostros de niños, en pasos de ancianos, en cantos de aves, a los habitantes extraños que surgen del fondo de nuestro inconsciente a contar su vida.

Con ese soporte de álgebras, números, altas matemáticas, cifras infinitas, lluvias solares,  procesos del tiempo, luz inalcansable, aire ultravioleta, alquimia viviente, fundamos hoy día una coherencia.

Fundamos hoy día,  el espacio justo para que avance tranquila, aquella cultura  que andaba de niebla y confusa, pidiendo permiso, sólo porque siente que lo razonable para dar las gracias por haber vivido, es: cantar ritual en luna menguante golpeando tambores con jugo de Hierba del Viaje en la boca y la mente, navegando sitios de otros pensamientos de nuestro universo.

Tenemos Realismo Cuántico,.... desde ahora, volar es más seguro.

© Patricio Liberona. Santiago-Chile 2001

(El presente trabajo sirve de introducción a la obra:  “SIETE HISTORIAS DE SIETE TIEMPOS” (aún no publicada) donde, a través de siete cuentos, se instala e inaugura el nuevo concepto literario: REALISMO CUANTICO.

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